Cada 7 de octubre, los medios vuelven a contar una historia que empieza en 2023. Es una historia incompleta.
La Nakba (1948)
Más de 700.000 palestinos fueron expulsados de sus casas y más de 500 pueblos fueron destruidos. Las familias que hoy viven en los campos de refugiados de Gaza, Cisjordania, Líbano y Jordania son sus descendientes. Muchas conservan todavía las llaves de las casas que perdieron.
La ocupación (1967)
Israel ocupa militarmente Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este. Desde entonces, millones de palestinos viven bajo un régimen militar: sin pasaporte propio, sin control de sus fronteras, de su agua ni de su espacio aéreo. Organizaciones como Amnistía Internacional y Human Rights Watch lo califican de apartheid.
El bloqueo de Gaza (2007)
Más de dos millones de personas encerradas en 365 kilómetros cuadrados, sin libertad de movimiento, con la electricidad, el agua y la comida controladas desde fuera. Durante 16 años, antes de 2023, Gaza ya era descrita como la mayor prisión al aire libre del mundo.
Lo que vino después
Lo que el mundo ha visto desde octubre de 2023 no es el principio de nada. Es la fase más brutal de una ocupación que lleva décadas. La Corte Internacional de Justicia ha ordenado medidas para prevenir un genocidio. Y, mientras tanto, la población palestina sigue de pie, en Gaza, en Cisjordania y en el exilio.
¿Y nosotros?
Desde España podemos hacer más de lo que parece. Informarnos y contar la historia completa. Salir a la calle. Y elegir cada día a quién damos nuestro dinero: el boicot a las empresas que financian la ocupación es una herramienta que ya ha dado resultados.
Palestine Drinks nació como una alternativa real. El 100 % de los beneficios se destina, a través de la Fundación Safad, a ayuda humanitaria directa en Gaza y Cisjordania. Este año, con el apoyo de miles de personas en España, ha llegado agua potable, comida y ropa de invierno a familias de Gaza.
Hoy no celebramos nada. Recordamos, y seguimos.
Hasta que Palestina sea libre.
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